Llevan cuatro años sin saber quien mató a Marcial Hidalgo, ex alcalde de La Gineta, cuyo cuerpo fue hallado sin vida el 23 de abril del año 2012. Más de cuatro año sin que nadie haya pagado por este homicidio y con la investigación aparentemente estancada ha llevado a la familia a ofrecer una recompensa de 50 mil euros para la persona que aporte “datos relevantes que permitan el esclarecimiento de los hechos”.
Piden que denuncien ante la Guardia Civil los datos que conozcan o que llamen al teléfono 699 805 163 para dar cualquier información, que será revisada por la UCO.
Alonso Hidalgo, hijo del fallecido, ha asegurado a esta redacción que esta iniciativa pretende servir de empuje para que alguien “que pudiera pasar por allí en ese momento, viera un coche raro, o pueda recordar algo, por pequeño que sea, nos lo comunique”.
A día de hoy es la UCO, la unidad anticrimen del instituto armado quien sigue al mando de la investigación por el homicidio de Marcial Hidalgo, pero ante el poco avance que ha sufrido el proceso en los años en los que lleva abierta la investigación la familia han intentado conseguir la cantidad más importante posible. “Queremos que la gente sepa que se les puede dar el dinero de forma anónima- especifica Alonso-, será en efectivo porque lo tenemos consignado en una cuenta bancaria”.
La iniciativa parte del entorno familiar del ex alcalde de La Gineta fallecido pero cuentan con el beneplácito de la investigación desde donde se les han dado las pautas para ponerla en marcha.
Cuatro años sin respuestas
Desde aquél 23 de abril de 2012 la familia de Marcial Hidalgo persigue que su crimen no quede impune. “Queremos que la persona que lo hizo vaya a la cárcel porque no entra en cabeza humana que después de tanto tiempo haya un asesino suelto”. Son palabras de Alonso, hijo mayor de Marcial Hidalgo. A su padre lo encontraron sin vida, a causa de dos disparos, en su finca ubicada entre las provincias de Albacete y Cuenca.
El aparcero, arrendatario de parte de la finca, declaró casi inmediatamente después del suceso como imputado, pero las pruebas no fueron concluyentes. “En el momento de los hechos no ha justificado donde estaba”, insiste Alonso Hidalgo, quien asegura que el que fuera considerado sospechoso de la muerte de su padre concurrió en contradicciones en sus varias declaraciones.
Hoy, cuatro años y un mes después del suceso la familia trata de dar un motivo, en este caso económico, a cualquiera que pudiera conocer algún detalle de lo sucedido.
